Dolor de rodilla: ¿Cómo elegir la rodillera?

Para fortalecer la rodilla, reducir el dolor y reanudar los deportes, es necesario usar una rodillera. Por supuesto, siempre que lo use con tanta frecuencia y elija el modelo adecuado.

¿Cuáles son las principales lesiones de rodilla?

En principio, las patologías de la rodilla se refieren a lesiones de la rótula, menisco, daño de los ligamentos o incluso un crepúsculo del cartílago. Los accidentes traumáticos también pueden agregar estas diferentes lesiones.

Síndrome patelar

La rótula o rótula es un hueso que se encuentra en la parte frontal de la rodilla, que ayuda a estabilizar la rodilla, pero también protege la parte frontal de la articulación. Está especialmente comprometido en la articulación femororrotuliana y juega un papel preponderante en los movimientos de extensión y flexión. Por ejemplo, si uno se pone en cuclillas, la presión sobre la rótula puede llegar a varios kilos.

Las diversas tensiones que ejercemos pueden provocar ligeras desviaciones, dolor y tendinitis. De hecho, es el síndrome patelar. Esta última es una de las lesiones más habituales, especialmente en deportistas como ciclistas, maratonistas, etc.

Está relacionado con un problema en la rótula que puede causar un desgaste progresivo de la misma. En este caso, una rodillera rotuliana es fundamental para mantener la posición correcta de la rótula mediante un anillo de silicona.

Trauma de rodilla

La mayoría de las veces, las lesiones que surgen en la rodilla se deben a la práctica deportiva. Algunos deportes te dirán mucho más, como los deportes de pivote que requieren mucha rodilla: balonmano, baloncesto, fútbol, ​​esquí, rugby … En el esquí, un esguince de rodilla es el accidente más común.

En caso de traumatismo, se suele utilizar una férula de inmovilización, también conocida por su nombre férula zimmer. Este equipo inmoviliza la rodilla para protegerla mientras se espera el diagnóstico.

Elegir una rodillera

Existen muchos tipos de rodilleras ortopédicas que permiten una mayor o menor oscilación en los movimientos, en particular la flexión de la rodilla: rodilleras rotulianas, rodilleras de inmovilización (o rodilleras), el llamado deporte propioceptivo y rodilleras de apoyo. ) y rodilleras de ligamentos.

Tras un traumatismo, es importante consultar a su médico o especialista en rodilla para realizar un diagnóstico completo o un examen clínico antes de elegir su rodillera y conocer el tipo y acentuación del soporte imprescindible para la protección o buena recuperación de la rodilla. En algunos casos, consultar a un médico no descarta exámenes adicionales (resonancia magnética, radiografía, artroscopia).

El uso de una rodillera también es importante después del tratamiento quirúrgico. Nuevamente, el cirujano ortopédico definirá el tipo de rodillera que se debe usar durante el período de curación.

Una rodilla mal tratada recaerá, incluso agravará la patología y aumentará el riesgo de tormentos (lesiones de meniscos, inestabilidad crónica, artrosis, cirugía, etc.). Además, una rodilla demasiado apoyada también es fatal, porque la inmovilización durante demasiado tiempo provoca rigidez de la rodilla que luego requerirá más rehabilitación (rigidez, crujidos).

En definitiva, para elegir tu rodillera, primero es recomendable consultar a tu médico, porque la rodillera se lleva de acuerdo con la patología y la actividad que se realiza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *